Los 10 mandamientos del buen CouchSurfing

10mandamOK

 Si te gusta viajar barato y conocer gente extraordinaria, seguramente ya sabes qué es el CouchSurfing, la red social de viajeros por excelencia.

En este post te doy los mejores consejos para vivir una experiencia CS única. Un pequeño código de conducta que todo buen Couch Surfer debería seguir. ¿Te vienes?

 

 

Quick Intro: Qué es y para qué sirve el CouchSurfing

 

Couch Surfing es una red social en la que personas de todo el mundo ofrecen su sofá gratuitamente como anfitriones, para que otros viajeros puedan pasar allí la noche y compartir sus experiencias e historias. 

Existen cientos de webs que te explican detalladamente qué es y como funciona. Si aún no conoces este fabuloso mundo, puedes empezar por la página oficial www.couchsurfing.org o leer este estupendo artículo.

En mi caso, después de 4 años de experiencias inolvidables y conocer gente realmente extraordinaria, te recomiendo enormemente que descubras este pequeño universo, repleto de viajeros con impresionantes historias.  

 

 

Surfeando sofás: buenas maneras y un poquito de Por Favor

 

Al no haber dinero de por medio, Couch Surfing es una inmensa red social basada en la confianza, el respeto y la motivación desinteresada de  hacer que otras personas vivan una experiencia inolvidable. Ya sea alojando a personas en tu casa, o siendo tú el que se queda a dormir en el sofá de alguien, hay una serie de conductas y valores esenciales que se están implícitos en la relación guest-host.

En la mayoría de las ocasiones así es, y estas experiencias inolvidables marcarán profundamente viaje. La idea de este post viene por situaciones que me han comentado otros Couch Surfers o vivencias propias, con la intención de orientar a gente con menos experiencia e intentar que otros viajeros no comentan los mismos errores en un futuro.

Este “código de conducta” lo he querido resumir en 10 sencillas ideas que, en mi opinión, todo Couch Surfer debería (intentar) cumplir. Creo que son conceptos basados en valores básicos, pero si no estás de acuerdo con alguno de ellos, deja un comentario al final de este post y discutimos un poco, que a la gente le mola cuando hay cibermovida 😛

 

Ahí que vamos pues…

 

Los 10 mandamientos del buen CouchSurfing

 

10mandamOK

 

 

I – Escribirás solicitudes personales y curradas

 

El primer contacto entre viajero y anfitrión se realiza mediante una solicitud o Request. Esto es sencillamente un mensaje en el que indicas cuándo quieres ir, por cuanto tiempo y por qué. 

Cuando buscas un sofá donde hospedarte y escribes mensajes del tipo:

“Hola, soy Manolo y estoy de viaje, ¿me puedo quedar en tu casa?” (FIN)

para tu potencial anfitrión esto le suena a:

“Hola, soy Manolo, estoy de viaje y quiero ahorrarme 15€ de Hostel. No me he leído tu perfil y me da igual quién eres, de hecho le he enviado lo mismo a 100 personas a base de copy&paste. Pero venga, déjame quedarme en tu casa y gorronearte la nevera, que soy así de guay.”

Evidentemente, si escribes una solicitud de este tipo será difícil que alguien te acoja. Ten en cuenta que tu potencial anfitrión va a invertir su tiempo y sus recursos en alojarte e intentar que estés lo más a gusto posible. Si tu mensaje no inspira un mínimo de implicación por tu parte, no esperes que otra persona se implique contigo.

¿Qué hacer entonces? Lo primero, léete su perfil COMPLETO, de arriba a abajo. Pregúntate si de verdad es alguien con que vas a conectar o es solo un techo donde poder dormir gratis. El primer “click” se nota ya al leer el perfil. Esto es como con los currículums: mejor enviar 5 Solicitudes bien escritas a la persona adecuada, que hacer copy&paste y soltar 50 así, al tún tún.

También es recomendable incluir detalles personales del tipo “a mi también me encanta la fotografía”, o “me parece muy interesante que seas profesor de buceo”. Más que nada para que tu anfitrión potencial vea que has leído su perfil con detenimiento y que te interesa su persona más allá de su sofá.

TIP: algunas personas dejan un PASS CODE o palabra clave al final de su perfil que debes escribir en tu solicitud, así saben si te lo has leído todo o solo has echado un vistazo por encima. ¡Atento!  

 

 

II – No llegarás tarde

 

Una de las cosas que más fastidian cuando ofreces tu casa es que la otra persona no sea puntual. Normalmente tienes que organizarte el día para recibirle, y seguramente hayas dejado de hacer otras cosas para poder quedar con tu huésped. Por ello es muy enervante cuando, después de todo eso, tienes que estar esperando media hora en la calle.

Sencillamente, es una falta de respeto para alguien que te esta ofreciendo su tiempo y su casa. Es preferible que llegues media hora antes y luego te des un paseo, a que lleges tarde y hagas esperar al otro. Ten en cuenta que si no conoces la ciudad, un trayecto de 10 minutos puede convertirse en 30 o 40 fácilmente.

Los españoles tenemos una regla no escrita, una especie de amnistía para el que llega tarde, ese “total, si sólo han sido 20 minutos”. Sin embargo, esto puede resultar molesto e incluso ofensivo en algunos países. Y cuidado, porque igual tu anfitrión se cansa de esperar y te quedas en la calle.

Como en esta vida nada es seguro, puede ocurrir que suceda algún imprevisto en el último momento y te sea imposible llegar a la hora acordada. En ese caso, no te olvides de seguir el punto número 3.

 

 

III – Avisarás ante cualquier imprevisto

 

Aunque hayamos concretado ya un plan con nuestro anfitrión o viajero, puede ocurrir que las circunstancias cambien y debamos modificar lo programado. En estos casos hay que avisar lo antes posible, para darle tiempo a nuestro compañero y que se adapte a la nueva situación.

Por ejemplo, si te han puesto una reunión en el trabajo justo antes de salir para casa o tu tren se queda parado en medio de la nada, busca la forma de comunicarte con la otra persona y hazlo al momento, porque si lo dejas para dentro de 5 minutos igual se te olvida y la liamos.

El hecho de cambiar el plan no tiene por qué ser un problema. Los viajeros son gente flexible y capaces de adaptarse a cambios de última hora. El problema viene cuando te avisan 5 minutos antes y ya es demasiado tarde para ir a otro sitio o hacer otra cosa. Y peor aún, que no te avisan y te quedas esperando con cara de bobo y sin saber qué hacer.

Hoy en día no hay excusa para el “es que no hubo manera de avisarte”. Por todos lados sigue habiendo cabinas telefónicas, McDonalds con WiFi gratis y gente maja con tarifa plana que puede dejarte enviar un sms o hacer una corta llamada.

Antes de quedar, asegúrate de tener al menos un par de formas de comunicarte con tu compañero. Mejor enviar un mail, un sms y un mensaje al Facebook que jugárselo todo a una carta que a lo mejor no llega.

 

 

IV – Organizarás los planes de mútuo acuerdo

 

Antes de quedar con tu Couch Surfer, o nada más llegar, es conveniente dejar claras las intenciones de lo que se quiere hacer.

Imagina que tú eres el anfitrión y te preparas un recorrido chulísimo por tu ciudad, visitando todo lo interesante y acabando en un restaurante que conoces y que está genial. Llega tu huésped y te lo llevas de paseo con toda la ilusión, pero le ves que está totalmente out, con la mirada perdida y que no presta atención a la mitad de cosas que le estás contando. Vaya bajón.

O al contrario. Imagina que aterrizas en una calurosa ciudad del sudeste asiático, después de día y medio de viaje cambiando de aviones, y lo primero que te ofrece tu anfitrión es salir a patear las calles bajo la solana. Por no ser maleducado aceptas, pero estás demasiado cansado para disfrutar realmente de la ciudad y de todo lo que tienes ante tus ojos, sencillamente porque sólo puedes pensar en darte una ducha y dormir.

Ocurre bastante a menudo que la gente se calla sus deseos y dice que sí a todo, para no parecer maleducado. MAL. Si haces algo con desgana o un poco forzado, tu compañero se va a dar cuenta y pensará que no estás a gusto o que algo no te mola, cuando en realidad es sólo que estás muert@ de hambre y sueño.

Es mucho mejor tener un corto intercambio de impresiones nada más llegar para expresar las ideas de cada uno, y así encontrar un plan apropiado para ambas partes. Los 2 váis a disfrutar mucho más de la experiencia, te lo aseguro.

 

 

V – No darás la brasa

 

Uno de los objetivos del Couch Surfing es conocer gente, descubrir nuevas perspectivas y puntos de vista, escuchar historias y compartir experiencias que te abran la mente y amplíen tus horizontes.

Pero para que haya comunicación debe existir emisor y receptor. Quiero decir que conversar es cosa de 2, pero si solo hablas de ti mismo, de todo lo que has viajado, de lo mucho que mola tu vida y de lo guay que eres, sin dejar al otro dar su opinión, el monólogo acabará siendo bastante irritante.

Deja que el otro se exprese y respeta su turno de palabra. Si es una persona tímida, anímale haciendo preguntas o dando pie a que cuente su opinión sobre algún tema. Entre historia e historia, deja un hueco para que aporte también lo suyo. Y si tú puedes hablar inglés perfectamente, acomódate a su nivel y procura hacerte entender. La intención es conocerse, no demostrar tu proficiency.

Tampoco hay que estar en el lado contrario, quedarte como una piedra asintiendo y diciendo “aha, aha” a todo. Si esa persona ha querido quedar contigo, seguramente espera que le aportes algo de tu vida, de tus experiencias. Procura aportar algo a lo que te están contando. Si el tema no te interesa especialmente, busca el momento para derivar la conversación a otros aspectos que te resulten más estimulantes.

Cuando viajas, hay mil cosas que puedes aprender sentado en una mesa compartiendo un par de cervezas con un desconocido. Y muchas veces son esas conversaciones trascendentales a la caída del sol las que cambian tu visión global del mundo y hacen que tu vida dé un giro inesperado. Aprovecha esos momentos, no habrá máster ni doctorado que te enseñe tanto de la vida.

  


Suscríbete a PalabraUtil

Cada semana nuevas historias interesantes y prácticas, directamente en tu E-mail

Recibe cada nuevo post por E-mail


 

 

VI – Te adaptarás a las circunstancias y a las personas

 

Ser flexible cuando viajas o cuando acoges en CouchSurfing es algo fundamental. Y con flexible me refiero a tolerante, abierto de mente, respetuoso y dispuesto a aceptar los cambios. Por ejemplo si la casa no es tan cómoda como esperabas, no queda leche en la nevera o hace un poco de fresco, piensa que los dos estáis intentando sacar lo mejor de la situación y céntrate en lo positivo.

También, conocer a tu compañero Couch Surfer te aportará mucho más sobre esta vivencia. Saber si fuma u odia el tabaco, si come de todo, es vegano o celíaco, si le gustan los perros o tiene alergia a los gatos, si le encanta la fiesta o disfruta más de un plan tranqui de café y terracita, si es gay, bi o hetero, religioso o ateo, de derechas o de izquierdas.

Igual muchas de estas cosas no vienen en el perfil, pero siempre puedes preguntar con educación. Lo importante es aceptar a las personas tal y como son, e intentar aprender de ellas todo lo posible. Durante mis viajes he conocido personas sorprendentes, muy alejadas de lo que yo pensaba o tenía como “estándar”, y sus experiencias me hicieron verlo todo desde un punto de vista muy diferente.

He conocido a un pastor de iglesia que era un juergas y un fiestero increíble, a un extremista que (evitando la política) era un tío majísimo, a una vegana que cuando descubrió el jamón serrano se lo escondía dentro de tofu, o a una pareja que nada más tener un bebé se marcharon 6 meses de cooperación a Nepal.

Cuando dejas tus juicios de valor a un lado y te abres a nuevas perspectivas, es increíble lo que puedes llegar a conocer y todo lo que esa experiencia te puede llegar a aportar.

 

 

VII- No motivarás sujetavelas

 

Esto te lo voy a explicar con un ejemplo: imagínate que llegas a la casa donde vive una simpática pareja, pero al llegar te das cuenta de que pasan más tiempo hablando entre ellos o dándose besitos que pendientes de que tú estás ahí y de lo que les estás contando. Evidentemente no vas a quejarte, pero la situación puede resultar algo incómoda. ¿Dónde hay que mirar cuando una pareja se empieza a dar el lote en tu cara? Aún no lo he descubierto…

Ahora imagínate el caso contrario. Invitas a una simpática pareja a que se queden en el sofá del salón. Mientras preparas una suculenta cena, ellos se quedan en una habitación a puerta cerrada, hablando de sus cosas e ignorando que existes. Después de cenar véis una peli, pero la mitad del tiempo se lo pasan magreándose. Y ya para rematar, a mitad de la noche empiezas a escuchar los muelles del sofá del salón…

Igual piensas que no se puede tener la cara tan dura, pero créeme, se han dado casos. Yo por si acaso lo dejo aquí documentado.

En resumen: parejas cariñosas, está muy bien que os queráis mucho, es estupendo. Pero si hay un tercero en la habitación, que encima pone la casa, vamos a intentar hacerle un poco de caso y dejar el magreo para cuando os quedéis a solas en un hotel, que una cosa es poner el sofá y otra sujetar las velas… 😉

 

 

VIII – Ayudarás en la casa

 

Si alguien te está dejando su casa para que pases la noche, lo suyo es que pongas algo de tu parte y eches una mano, ¿no?

Una buena idea puede ser que antes de quedar te encargues de comprar algo para la cena y prepares un plato típico de tu país. En cualquier ciudad del mundo vas a encontrar huevos, patatas y aceite para una torilla, así que no tienes excusa.

Mira a ver en qué otra cosa puedes aportar, ya sea fregando los platos, preparando el sofá-cama, o ayudando a limpiar. Pregunta qué puedes hacer e insiste un poco, no hagas como en casa cuando tu madre dice que no necesita ayuda y tú te largas a la primera.

También cuando seas tú el anfitrión, sugiere alguna forma de que te ayuden con la casa, por ejemplo fregando los platos o sacando la basura. Tampoco les tengas de esclavos, pero una pequeña tarea doméstica ayudará a tus huéspedes a sentirse útiles y a tí te ahorrará algo de trabajo. 

 

 

IX – Escribirás referencias

 

La red de Couch Surfing se basa en la confianza que puedas depositar sobre desconocidos, o que desconocidos puedan depositar sobre ti. Para ello, el perfil es tu carta de presentación. Pero lo que realmente va a darte opciones de encontrar a alguien que te aloje son las referencias que escriban otros sobre tí.

Si has tenido una buena experiencia con alguien, no te limites a decir “Marta es muy simpática y lo hemos pasado muy bien”. Intenta ser más personal y emotivo, describe las cosas que más te llamaron la atención, lo que más te haya influido de esa corta pero intensa vivencia. 

Si la experiencia no ha sido mala, pero tampoco ha sido del todo buena, puedes elegir entre dejar una referencia neutral o no dejar comentario. El problema de hacer una referencia neutral es que la devuelvan y quede como una “mancha en tu expediente”. Personalmente solo he tenido experiencias positivas, pero nunca se sabe.

Si la experiencia ha sido mala, pero mala de verdad, entonces no lo dudes y deja una referencia negativa clara y descriptiva de lo que ha pasado. Esto ayudará a otros CS a saber de qué pie cojea el pollo, y seguramente evitará malas experiencias a otras personas. Si te devuelven la referencia negativa, no te preocupes demasiado. Todo el mundo mira a ver quien la ha escrito y si el tipo no es de fiar, salta a la legua.

De todas formas es MUY raro tener una mala experiencia con gente que tiene perfiles completos y buenas referencias. Para ello, busca gente con un mínimo de 10 fotos, 10 amigos y 10 referencias. Si tú aún no los tienes, busca contactos CS por tu ciudad o asiste de vez en cuando a las quedadas semanales que se organicen a través del portal, seguro que los encuentras!

 

 

X – Agradecerás la experiencia

 

Hacer Couch Surfing es gratis, puedes pasar la noche en casa de otra persona sin pagar un céntimo. Genial, ¿verdad? Esa persona ha puesto su casa, a veces incluso su comida y sus medios para que pases una noche agradable y te lleves una intensa experiencia dentro de la mochila. Por ello siempre que recibes, es conveniente devolver el favor de alguna forma (You know, Karma rules).

Algo tan sencillo como enviar una postal desde tu país es un detalle que te cuesta apenas 1€ o 2€, pero a tu anfitrión le hará muchísima ilusión, probablemente más que un mensaje de Facebook con muchos emoticonos. Recuerda apuntar la dirección de las casas en las que te quedes para poder enviarles algo cuando regreses a casa.

También puedes pensarlo con antelación y llevarte algún pequeño regalo. No tiene que ser algo que cueste mucho dinero, sino que tenga un valor especial y que represente algo tuyo y personal. Por ejemplo una baraja de cartas española, un imán para la nevera o una pulsera hecha a mano son pequeños detalles que tu host recordará siempre y le animará a recibir a más personas en el futuro. Y así seguirá creciendo la “cadena de favores” 🙂

 

***** 

 

 Esto es todo amigos. ¿Se te ocurre algún otro consejo imprescindible? ¿No estás de acuerdo con alguno de los puntos? Utiliza la caja mágica de comentarios y contestaré a todas tus críticas y adulaciones. ¡Hey, también estoy en Facebook!

Y si te ha resultado útil, ya sabes: comparte, retuitea y cuéntaselo a todo el mundo. Seguro que más de un viajero te lo agradece 😉

 

 


Suscríbete a PalabraUtil

Cada semana nuevas historias interesantes y prácticas, directamente en tu E-mail

Recibe cada nuevo post por E-mail


 

 

Sígueme en

Rener Frank

Tras estudiar Ingeniería Mecánica y 3 años de rutina laboral, un verano de voluntariado scout en los Alpes suizos y una dulce alemana resetearon mis prioridades.
Dejé mi aburrido trabajo de oficina para irme a cuidar un castillo medieval en los bosques de Baviera. Después de varias aventuras por Europa me establecí en Frankfurt, donde vivo actualmente. Pero siempre con nuevos proyectos en mente y pensando en el siguiente paso!
Sígueme en

Latest posts by Rener Frank (see all)

About Rener Frank

Tras estudiar Ingeniería Mecánica y 3 años de rutina laboral, un verano de voluntariado scout en los Alpes suizos y una dulce alemana resetearon mis prioridades. Dejé mi aburrido trabajo de oficina para irme a cuidar un castillo medieval en los bosques de Baviera. Después de varias aventuras por Europa me establecí en Frankfurt, donde vivo actualmente. Pero siempre con nuevos proyectos en mente y pensando en el siguiente paso!
This entry was posted in Palabra de Viajero. Bookmark the permalink.

24 Responses to "Los 10 mandamientos del buen CouchSurfing"

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*


Translate »