Otras 15 situaciones curiosas de un español en Alemania

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Dado el éxito de mi anterior post sobre 25 cosas que te sorprenderán si eres un español en Alemania, aquí tienes otras 15 situaciones divertidas y curiosas, recogidas de los comentarios y anécdotas de los lectores: 

 

  

 

26- El Metro se fía de tí

 

 

El transporte público en Alemania se basa en la honradez de los pasajeros. No vas a encontrar tornos o barras para pasar el ticket.

Las máquinas se encuentran en el mismo andén y debes preocuparte tú de comprar el billete correcto. En los autobuses, puedes subir y bajar por las puertas traseras, ya que el conductor generalmente no te pide el billete.

¿Demasiado fácil? No tanto. Por todos lados vas a encontrar revisores que de vez en cuando y sin una hora o trayecto definidos te piden el ticket. Si no lo tienes, amablemente te pedirán que pagues un recargo de 40€ o tomarán tus datos para que te llegue la multa a casa.

Y no, las historias de “no tenía cambio para sacar el billete” o “mi no comprender alemán” difícilmente funcionan.

 

 

27- Contando al revés

 

 

En el idioma alemán, las decenas y unidades de los números se pronuncian del revés. Por ejemplo, para contar “setenta y ocho”  se dice algo así como “ocho y setenta”.

Acostumbrados a contar en el otro sentido, tardarás un tiempo en acostumbrarte y más de una vez lo entenderás mal. Esto es especialmente complicado cuando te dan un número de teléfono, o para preguntar el precio de las cosas.

Por si fuera poco, las horas también se cuentan desde el lado contrario. Si quieres decir las cuatro y media, en Alemania serán las halb fünf (media hora para que den las cinco), o el más difícil todavía: las cuatro y veinticinco serán las fünf vor halb fünf (5 minutos antes de media hora para que den las cinco). Y luego dicen que llegamos tarde…

 

 

28- Cajeras con super-poderes

 

 

Si has ido a comprar a un supermercado como el PENNY, el ALDI o el REWE, te habrás fijado en la rapidez supersónica con la que los cajeros y las cajeras son capaces de pasar los artículos por el código de barras.

Lo malo es que tú debes seguirles el ritmo. En apenas unos segundos debes ser capaz de guardar toda tu compra dentro de las bolsa, sacar la tarjeta y meter el PIN o buscar el dinero exacto entre un puñado de monedas.

Pero si te retrasas y obstruyes durante unos segundos el flujo de la caja, tu compra se juntará con la del que venga detrás y te mirarán como si no hubieses entrenado lo suficiente.

 

 

29- Spanien, ciudad de vacaciones

 

 

Si un alemán te comenta que ha estado en España, hay una altísima probabilidad de que sea en uno de estos dos sitios: Mallorca o Lloret de Mar.

Mallorca es, sin duda, el paraíso del jubilado medio alemán. Muchos se compran una casa o tienen algún pariente viviendo allá, y te cuentan historias del calor que hace, lo a gusto que se está y lo bien que se come.

Lloret de Mar es, en cambio, el destino por excelencia de los estudiantes para su viaje de fin de curso o spring break. Atraídos por la juerga playera y la cogorza, te hablarán de sus noches de fiesta hasta que sale el sol, los ligues playeros y la canción de “Johny, la gente está muy loca” o “Vamos a la playa eh oe oe”. 

 

 

30- Cochazos sin límite

 

 

Muchas autopistas de Alemania no tienen límite de velocidad. Hay quien se imagina una carrera del Grand Turismo con Porsches compitiendo por coger los 300km/h.

Sin embargo, uno se siente muy seguro conduciendo por allí. Es cierto que los hay que ejercen su derecho y te adelantan por la izquierda casi volando, pero la mayoría de los coches que circulan son máquinas en buen estado y, salvo algunas excepciones, los conductores mantienen el civismo y respetan al tráfico.

Claro que esto cambia cuando te encuentras en un atasco durante más de 1 hora…

 

 

31- No te confundas de vaso

 

 

Pocas cosas habrá tan características de Alemania como su cerveza. Las hay de todos los tipos y sabores, incluso los hay que la mezclan con Coca-cola (Cola-Bier) o con zumo de plátano (Bananenweizen).

Pero si hay algo que les duele de verdad en su alma teutona, es que te tomes una cerveza en el vaso equivocado.

La cerveza Pils, por ejemplo es más transparente y parecida las cañas de bar que conocemos, y se sirve en jarra con asa o en vaso de copa más corto.

La Weizenbier es la cerveza de trigo, más turbia y con un sabor algo más dulzón. Este tipo de cerveza se sirve siempre en un vaso alto de 0.5L, estrecho por abajo y más ancho por arriba, con 3 o 4 dedos de espuma. Pobre de tí como te confundas de vaso…

 

 


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32- Erre que Erre

 

 

Dicen que los alemanes no saben pronunciar correctamente nuestra erre, y por eso tienen ese acento tan característico al hablar español. Sin embargo, hay muchas zonas de Alemania en las que se hablan dialectos que sí contienen este sonido.

Si no es así, puede que les lleve un tempo aprender a decirlo correctamente y confundan “rata” con “gata” y cosas así, pero lo mismo nos pasa a nosotros cuando queremos pronunciar correctamente sus ö, ü, ä.

 

 

33- El más rápido del super

 

Estás haciendo la compra, con tus cosas en brazos (porque no hay cesta) y esperando en la cola de la caja, que está hasta arriba y llega hasta el pasillo.

De repente aparece una cajera caminando en dirección a su asiento. Durante unos segundos, la gente de la fila se cruza miradas de incertidumbre estilo duelo del oeste, hasta que un valiente se decide y da el primer paso hacia la caja número 2.

Entonces, todo el mundo se mueve a empujones hacia la segunda línea de caja y empiezan a amontonar sus cosas en la cinta negra, separando la compra con esos triángulos rojos llenos de publicidad. Pero tú no, tú te quedas en el sitio pensando que no merece la pena, que ya casi te toca.

 Y sin darte cuenta, el tipo que estaba 3 puestos detrás de ti sale ya con la compra hecha, mientras tú sigues esperando a que te toque con cara de bobo. No has sido rápido, forastero.

 

 

34- GEMA, la tía que peor nos cae de Alemania

 

Seguro que más de una vez has querido ver algo de YouTube en Alemania y te ha salido este molesto aviso que bloquea el vídeo.

La GEMA es la sociedad de derechos de autor alemana, algo así como nuestra SGAE, y aquí no se andan con tonterías con el tema de la propiedad intelectual. Si te bajas música o películas de internet, pueden incluso rastrear tu dirección IP y, si tienes mala suerte, te llegará una multa a casa por descargar contenido ilegalmente.

Si te vas a vivir a Alemania, mejor que elimines los programas tipo Torrent o Emule para evitar sorpresas desagradables…

 

 

35- Esperando al semáforo

 

 

Cruzar la calle con el semáforo en rojo es algo relativamente común en las calles españolas. Si no vienen coches, ¿por qué esperar? Incluso hay veces que cruzamos por donde no es y nos la jugamos un poco…

Sea esta una buena o mala costumbre, los alemanes tienen la lección aprendida. Aquí lo más habitual es esperar pacientemente al color verde en el paso de cebra, independientemente de que vengan coches o no.

Incluso si la gente va en bici, les verás a menudo bajarse para cruzar caminando.

 

 

36- Mahlzeit! – ¡A comeeer!

 

Saber cómo saludar según las horas del día es un recurso muy útil y educado, incluso aunque no hables nada de alemán.

Guten Morgen es el buenos días a primera hora, Guten Tag el buenos días en general y Guten Abend las buenas tardes desde que acabas de comer hasta que te vas a dormir.

Sin embargo, entre las 12:00h y las 13:00h aproximadamente, escucharás a todo el mundo repitiendo eso de “Mahlzeit!“, que significa algo así como “Hora de comer”. Esto vale tanto para saludar por el pasillo como para decir “¡Que aproveche!” al sentarte a la mesa.

 

 

37- Compartiendo mesa con… ¿extraños?

 

Las mesas corridas o Biertisch son un gran invento. Se montan en seguida y caben hasta 8-10 tíos cenando y bebiendo. Por ello son las favoritas de cualquier festival de cerveza que se precie.

Lo curioso de estas mesas es que, al ser tan grandes, los grupos de gente se acaban juntando y compartiendo sitio, incluso si no se conocen de nada. Entre cerveza y cerveza, al final acabas echándote unas buenas risas con los de al lado.  

 

 

38- Oktoberfest no es el único Fest

 

 

Si por algo es conocido este país internacionalmente, es por su fiesta de la cerveza. El festival más popular siempre ha sido el Oktoberfest, pero no es ni mucho menos el único.

El Hanover Schützenfest, el International Berlin Beer Festival o el Munich’s Frühlingfest son, entre otras, algunas opciones más económicas y con menos aglomeración, si estás deseando probar cerveza alemana en jarras de litro, ver chavalas en Dirndl y meterte en el mundillo cervecero.

 

 

39- Van y te quitan la merienda

 

Vale que en España comamos más tarde que el resto de europeos, pero la costumbre es lo que tiene. Aquí en Alemania, comer a las 14:00 es ya tardecito, y cenar a las 22:00 es que se te ha pasado la hora.

Lo que se echa en falta es el concepto de merienda. No se lleva eso por aquí.

Como mucho, lo que llaman Café & Kuchen, o sea café con tarta en plan tomar el té. Pero vamos que una merienda de bocata jamón con tomate a las 5 de la tarde… nop.

 

 

40- ¡Gracias por tus comentarios!

 

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Nota: las imágenes utilizadas en este post son propiedad de sus respectivas webs. 

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Tras estudiar Ingeniería Mecánica y 3 años de rutina laboral, un verano de voluntariado scout en los Alpes suizos y una dulce alemana resetearon mis prioridades.
Dejé mi aburrido trabajo de oficina para irme a cuidar un castillo medieval en los bosques de Baviera. Después de varias aventuras por Europa me establecí en Frankfurt, donde vivo actualmente. Pero siempre con nuevos proyectos en mente y pensando en el siguiente paso!
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