Construye tu Suerte

Suerte general

En esta imagen se esconde un trébol de 4 hojas. Dicen que si lo encuentras y compartes la foto en Facebook, tendrás buena suerte durante toda la semana.

Pero no es cierto.

Tus acciones son la causa de la mayoría de sucesos en tu vida y puedes modificar el curso de estos acontecimientos. Si quieres tener Buena Suerte, primero debes desarrollar una perspectiva positiva y crear circunstancias favorables.

Elige tu camino, construye tu propia suerte 🙂

 

Suerte Aleatoria y Suerte Causal. Las cosas no siempre suceden “porque sí”.

Podríamos definir dos clases de ese concepto que denominamos “Suerte”:

La Suerte Aleatoria es aquella situación en la que sucede un hecho con pocas probabilidades de ocurrir.

Al lanzar una moneda, tus probabilidades de que salga cara o cruz son de 2 contra uno. Si aciertas con el resultado, podemos decir que ha sido “suerte”. Pero si ahora apuestas por un número en la ruleta, la dificultad asciende a 1 posibilidad favorable contra 37. En caso de acertar, tus colegas del casino dirían que has tenido “mucha suerte”. Y luego te pedirían que invitases a una ronda.

En ambos casos, el resultado obtenido depende de factores aleatorios como el efecto del aire sobre la moneda o el rozamiento de tu bola sobre la ruleta. Estos factores son puramente físicos y tú no puedes ejercer ningún efecto sobre ellos (a no ser que aprendas a hacer trampas, claro).

Aunque las probabilidades puedan ser más o menos favorables, un hecho aleatorio siempre va a escapar de tu campo de acción, por lo que no te queda otra más que sentarte a mirar y aceptar el resultado.

 

Sin embargo, se considera Suerte Causal cuando se da un suceso que tiene pocas probabilidades de ocurrir, pero en el que los factores que afectan a este resultado SÍ que pueden recibir una influencia externa.

Por ejemplo, si en una entrevista de trabajo te eligen a ti de entre otros 100 candidatos, puedes considerar que has tenido suerte. Sin embargo, esta decisión estará sobre todo basada en tu currículum o lo bien que hiciste la entrevista. Si en el examen final te cae una pregunta sobre ese tema que mejor te sabes, primero has debido dedicar tiempo y esfuerzo a estudiar. A lo mejor no era realmente el tema que mejor te sabías, pero frente a estas circunstancias lo consideras así.

La Suerte Causal normalmente incluye una pequeña porción de Suerte Aleatoria, pero en su mayor parte se basa en las acciones que ejercemos nosotros sobre nuestra vida, ya sea de manera consciente o inconsciente.

Piensa en 3 golpes de “suerte” que te hayan sucedido durante este último año y analiza las circunstancias. ¿Realmente ha sido algo aleatorio? ¿Crees que has podido ejercer algún tipo de influencia sobre el resultado, aunque no te hayas dado cuenta?

     

La suerte como concepto subjetivo. ¿Cuánta suerte quieres tener?

La valoración de un hecho como positivo o negativo es algo muy personal. Que un acontecimiento sea bueno o malo depende únicamente de nuestra percepción y circunstancias.

Si el día de tu boda amanece con tormenta, no creo que te haga mucha gracia. Pero si llueve el día que toca merendola dominguera con tus suegros, igual hasta te alegras.

Esta percepción también puede cambiar con el tiempo. Seguro que alguna vez te ha ocurrido algo que parecía nefasto en su momento, pero después de un año miras atrás y piensas “¡menos mal que sucedió así!”. Este hecho, en un principio considerado negativo, produjo consecuencias y efectos que al final te condujeron a un desenlace positivo.

 

Cuando yo buscaba trabajo como ingeniero en Alemania, hice 15 entrevistas en 3 meses. En una de ellas me confirmaron el puesto, pero a los pocos días me llamaron y dijeron que habían reducido plazas en el último momento, así que yo me quedaba fuera de lista.

Pensé que tenía muy mala suerte (y me **** en todo). Sin embargo, un mes más tarde me contrataron en otra empresa, para un puesto mucho mejor y más cerca de dónde yo quería vivir. Aquel hecho “fatídico” ha sido uno de los mejores golpes de suerte que he tenido nunca.

Un mismo acontecimiento puede ser considerado buena o mala suerte, todo depende de cómo lo enfoques. Una mentalidad positiva es fundamental para que te ocurran cosas buenas en la vida, ya que esa valoración la decides tú mismo. 

 

Si algo sale bien: disfruta del resultado, celebra el triunfo y analiza las circunstancias del momento para intentar reproducirlas o mejorarlas en el futuro. No pierdas inercia. Utiliza este éxito como un estímulo para motivarte y seguir adelante.

Si algo sale mal: identifica aquello de lo que puedas aprender y sacar provecho para otras situaciones similares. Localiza los errores cometidos y piensa en la manera de no volver a caer en ellos. Sé positivo, dentro de un año seguramente pensarás en ello como algo de lo que aprendiste o que ya no tiene importancia.

 

Suerte de cerca

 

Tus acciones atraen a tu vida respuestas del mismo tipo. Elige quién quieres ser.

Cuando ejercemos una influencia sobre el mundo y la gente que nos rodea, generalmente recibimos ese mismo estímulo de vuelta. Es tu decisión decidir si esa acción-reacción será positiva o negativa, “buena” o “mala” suerte.

Si eres amable con la gente, ayudas siempre que puedes, eres sincero, alegre y activo, lo más probable es que acabes rodeado de personas que también persigan estos valores y os complementéis mutuamente para alcanzar vuestros objetivos.

Si por el contrario vives amargado, echándole las culpas de todo a los demás, eres grosero, egoísta e intolerante, tanto la gente que te rodea como los estímulos que vas a recibir provocarán un efecto negativo en tu carácter y acabarás pensando que la vida es una mierda.

 

Todos formamos parte de un sistema, y cuando un elemento del sistema cambia, todos los demás miembros de ese conjunto se van a modificar hasta recuperar el equilibrio. Es posible que las respuestas que recibas no sean siempre de tu agrado, pero si pones atención te darás cuenta de que cuando tú cambias, la gente que te rodea cambia contigo.

Debes asumir la responsabilidad que te toca. Tú eres el único dueño y señor de tu carácter, y nadie más que tú puede alterar la influencia que ejerces sobre el mundo. Si no eres firme o no persigues tus objetivos con insistencia, al final te olvidarás de ti mismo y te verás arrastrado por los objetivos de los demás.

Ser amable y solidario no significa perder tu autonomía y criterio propio. Ayudar a los demás a mejorar sus vidas no sirve de nada si mientras tanto dejas el rumbo de la tuya a la deriva. Debe ser un proceso simbiótico, para que el aporte y enriquecimiento sea mutuo.  Si no, al final serás tú el que necesite ayuda y estarás sustituyendo un problema por otro.

 

Creación de circunstancias: deja al azar lo menos posible.

Para que sucedan en tu vida las cosas que deseas, primero debes crear las circunstancias necesarias.

No aprobarás ese examen si no te pones a estudiar en serio.  No vas a encontrar novia si te pasas el día en el sofá viendo la tele y zampando cheetos. No te van a contratar en esa empresa si no te preparas una buena entrevista.

Ten en cuenta que crear las circunstancias es una condición necesaria, pero no suficiente. Puede que estudies como un animal y saques un 4.8. Puede que estés “tó mazao” y las chicas te encuentren aburrido. Puede que seas el mejor candidato y al final contraten a Pepe el sobrino del jefe. Sin embargo, al crear las condiciones estarás mucho más cerca de conseguir aquello que deseas y que te “sonría” la suerte.

Como te decía antes, siempre hay una pequeña proporción de Suerte Aleatoria en los acontecimientos. Pero cuanto más trabajes para construir tus propias circunstancias favorables, menos influencia tendrá esa variable aleatoria en la ecuación.

Ganar la lotería puede considerarse un enorme golpe de suerte. Pero si no sabes administrar tu dinero y no te preocupas en gestionar esas finanzas, en 5 años lo habrás perdido todo y estarás igual o peor que al principio. Incluso puede que ese dinero te haya distanciado de tus verdaderos amigos y tus valores personales. Si esto ocurre, ganar la lotería podría ser lo peor que te haya sucedido en la vida.

 

Convergencia de sucesos. Parece que se han alineado los planetas.

Un efecto sorprendente de este pensamiento positivo y que parece casi mágico es la convergencia de sucesos.

Cuando tienes un objetivo definido, mantienes una actitud positiva y creas las circunstancias para que suceda lo que quieres, de repente parece como si el mundo entero trabajase a tu favor.

Empiezan a suceder cosas en tu vida que por sí solas no llaman demasiado la atención, pero que cuando las miras en conjunto, te demuestran hasta qué punto la Buena Suerte está influyendo en tu camino. Y no te explicas cómo tienes tanta coña para que al final todo salga bien.

Si te lees mi historia, verás que la palabra suerte aparece en repetidas ocasiones. Y aún me sorprendo de la cantidad de circunstancias que se dieron para que mis planes pudiesen salir adelante.

Conseguí mi plaza en el KISC de rebote porque a la chica española que iba a ir le surgió un problema en el último momento. Aprobé Máquinas Hidráulicas en revisión el día antes de salir de viaje a Punta Cana porque se olvidaron de sumar el último problema. En una reunión de sector a la que no pensaba ir conocí a la chica que me habló de Rieneck por primera vez. Una amiga de Madrid conoció al chico indio que relevé en su trabajo como ingeniero en Frankfurt, tres semanas antes de la fecha que me puse para volver a Madrid…

Puedes llamar a esto intervención divina, destino, Karma, alineación de planetas… En cualquier caso, para mí es la prueba de que somos capaces de influir en nuestro entorno, ejercer un efecto sobre lo que nos sucede y atraer aquello que deseamos.

Tan solo hay que desear algo con fuerza y luchar por ello con energía. 

 Suerte maceta

 

En resumen: si quieres construir tu propia suerte:

  • Mantén una perspectiva positiva
  • Sé buena gente y atraerás buenas acciones
  • Persigue tus objetivos
  • Crea las circunstancias necesarias

La suerte viene y se va, pero la Buena Suerte permanece si la cuidas 🙂  

 

*****

 

¿Te interesa este tema? Léete “La Buena Suerte” de Alex Rovira

¿Qué opinas tú? ¿Crees en la suerte o en la Buena Suerte? ¿Te consideras capaz de influir sobre los acontecimientos o crees que voy de hippy por la vida? Comparte tu opinión o tus experiencias dejando un comentario ↓ más abajo ↓ 😉

 

Sígueme en

Rener Frank

Tras estudiar Ingeniería Mecánica y 3 años de rutina laboral, un verano de voluntariado scout en los Alpes suizos y una dulce alemana resetearon mis prioridades.
Dejé mi aburrido trabajo de oficina para irme a cuidar un castillo medieval en los bosques de Baviera. Después de varias aventuras por Europa me establecí en Frankfurt, donde vivo actualmente. Pero siempre con nuevos proyectos en mente y pensando en el siguiente paso!
Sígueme en

Latest posts by Rener Frank (see all)

About Rener Frank

Tras estudiar Ingeniería Mecánica y 3 años de rutina laboral, un verano de voluntariado scout en los Alpes suizos y una dulce alemana resetearon mis prioridades. Dejé mi aburrido trabajo de oficina para irme a cuidar un castillo medieval en los bosques de Baviera. Después de varias aventuras por Europa me establecí en Frankfurt, donde vivo actualmente. Pero siempre con nuevos proyectos en mente y pensando en el siguiente paso!
This entry was posted in Ingeniero Emocional. Bookmark the permalink.

2 Responses to "Construye tu Suerte"

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*


Translate »