Método V.A.C.A.: Convierte tus errores en un éxito asegurado

VACA azul

¿Cuántos errores has cometido hoy? Si te pones a contar, seguro que más de uno y de dos. Tranquilo, este post no tiene intención de hundirte la autoestima, más bien todo lo contrario 🙂

¿Quieres que tus errores se transformen en éxitos? Descubre cómo mejorar tu reacción ante situaciones imprevistas y qué hacer para convertir tus problemas en soluciones.

 

  

EQUIVÓCATE Y MEJORA

 

Equivocarnos es una parte inevitable y necesaria de la vida. A través del error aprendemos a diferenciar lo que funciona de lo que no, lo que está bien de lo que está mal. Y además, nos proporciona una experiencia muy útil para enfrentarnos a situaciones similares en el futuro.

Ya sean errores garrafales o imperceptibles, todos cometemos errores a diario. Continuamente debemos encarar problemas de todo tipo, asumir las consecuencias de las decisiones que tomamos y responsabilizarnos de cada acción que llevamos a cabo.

Por eso tener el control sobre tus reacciones ante un error es fundamental. De esta forma podrás afrontar el problema dominando tus emociones, y así evitar que sean ellas las que te controlen a ti.

 

 

TODO ES CUESTIÓN DE PERSPECTIVA

 

Si lo piensas, un error no es más que una acción o situación que nosotros valoramos subjetivamente de forma negativa.

Por ejemplo, contestar mal a la pregunta de un examen lo considerarías un error, ya que tanto tú como el profesor habéis establecido que tal suceso (dar una respuesta incorrecta) supone una consecuencia negativa (suspender el examen).

Sin embargo, piensa por un momento en las consecuencias positivas que pueden derivar de este error. Imagina que en la recuperación del examen conoces a la chica de tus sueños, o que al estudiarte el examen de nuevo, sacas tan buena nota que la media te llega para conseguir esa beca Erasmus que tanto deseabas.

Si al recibir el suspenso lo único que haces es maldecirte y lloriquear en una esquina, estás convirtiendo tu error en un FRACASO.

Pero si asumes estas circunstancias como la causa de un futuro efecto positivo y aprendes de ello, habrás convertido el error en ÉXITO.

 

En mi anterior post sobre la Buena Suerte ya he comentado que depende de nosotros la manera de asumir las circunstancias de una forma positiva o negativa. Ahora me voy a centrar en el momento exacto de enfrentarte a tus errores.

Vale, imagina que acabas de cometer un error y que la has liao parda. Y ahora… ¿qué? ¿Cómo actuar para salir del aprieto de la mejor manera posible?

 

 

La forma en que vemos el problema es el PROBLEMA.

 

Esta frase de Stephen Covey resume las claves para saber cómo manejar un problema y salir airoso de nuestros errores.

La perspectiva tiene la capacidad casi mágica de transformar radicalmente las cosas, personas o hechos a nuestro alrededor. Recuerda que todo lo que sucede no es real para tí hasta que lo percibes.

Tus sentidos hacen que las sensaciones sean reales y crean el mundo que ves, oyes y sientes. Si eres capaz de manipular esa interpretación de los hechos, puedes volver las circunstancias en tu favor.

Cuando cometes un error, debes asumir las consecuencias y enfrentarte al problema. Pero tienes que ser consciente de que el problema reside en tu cabeza, y puedes darle la vuelta si te lo propones.

Culpabilizar o quejarse sin un fin constructivo no arreglaría nada, y además genera una atmósfera negativa que hará aún más difícil llegar a una solución.

Es como esas señoras que dicen eso de “No hay derecho” y “Esto es una vergüenza” en la cola del bus cuando hay un restraso. No sirve de nada pero oye, ahí queda eso pa quien lo quiera oír.

  

VACA azul

 

 

Que sí, pero al lío

 

Vayamos al grano. Aquí tienes los 4 pasos del Método V.A.C.A. para convertir cualquier problema en una solución:

 

Valora. Asume el error e identifica sus consecuencias, pero sin agobios. Intenta procesar la información con calma y manteniendo la cabeza fría.

Analiza. Piensa en distintas soluciones posibles al problema y establece una prioridad según su facilidad y rapidez para llevarlas a cabo.

Cumple. Ejecuta las soluciones disponibles. Si una falla, inténtalo con la siguiente, pero no te desanimes. Siempre hay soluciones, sólo que algunas son más difíciles de encontrar que otras.

Aprende. Una vez superado el problema, evalúa los resultados y saca una lección que asimilar para futuras ocasiones.

 

Después de este proceso, no sólo habrás conseguido encontrar soluciones, sino que también tendrás un plus: control sobre ti mismo y experiencia para abordar situaciones similares en el futuro. Yo a eso lo llamaría un éxito 😉

 

Para que el método funcione, debes evitar acciones negativas que aumenten el problema, como por ejemplo:

  • Culparte y recriminarte sin valorar la situación de manera objetiva
  • Establecer culpables externos y volcar en ellos toda la responsabilidad
  • Lamentarse y hacerse la víctima para dar pena
  • Agobiarse y pensar únicamente en los aspectos negativos de la situación
  • Esperar a que otros resuelvan el problema por tí

 

La teoría suena muy bien sobre el papel, pero… ¿qué ocurre en la vida real? 

Manejar nuestras emociones no es nada sencillo. Requiere de mucha fuerza de voluntad y práctica, pero sí que se puede.  Te voy a contar una historia…

 


Suscríbete a PalabraUtil

Recibe cada nuevo post por E-mail


  

Un caso real

 

Para que lo veas más claro, te voy a poner como ejemplo algo que me ha sucedido esta mañana:

 

Ayer por la tarde, al salir de Karate, olvidé mi chaqueta en el vestuario. Resulta que dentro de la chaqueta estaba mi cartera con el dinero, la documentación, las tarjetas de crédito y el bono transporte.

Pero yo no me di cuenta del descuido hasta esta mañana, justo antes de salir a trabajar. Además, la única persona  que tiene llaves del vestuario (mi Sensei) se marchaba hoy a Japón hasta el mes que viene.

MIERDA

Evidentemente, lo primero que pensé fue en la enorme estupidez de mi persona y me entró esa especie de congoja nerviosa que te invade cuando la has cagao. Como no quería quedarme sin cartera pero ya llegaba tarde al trabajo, le pedí algo de dinero a mi compañera de piso y en el tren de camino me puse a pensar en qué debería hacer.

Desde la oficina, llamé a un teléfono del gimnasio que encontré en Internet, pero ya no estaba activo. Por suerte tenía el número actual apuntado en una tarjeta que había cogido antes de salir de casa.

Tras varios intentos, conseguí por fin dar con el tipo a las 11 de la mañana. Asumiendo mi vergonzosa estupidez, le expliqué la situación y quedamos para que me diese las llaves del vestuario antes de que saliese su vuelo para Tokio.

Me escapé como pude del trabajo y llegué al aeropuerto de Frankfurt, que no es precisamente pequeño. Después de una complicada conversación telefónica en Inglés-Alemán-Japonés-Español, conseguí por fin encontrarle en la terminal justo antes de que hiciese el chek-in y me entregó las llaves. Le agradecí el gesto enormemente y le deseé un buen viaje.

Volví al vestuario, abrí la puerta y ahí seguía mi maldita chaqueta colgada del perchero. Al final, recuperé mi cartera y todo salió bien 🙂

 

dsc02293

 

Qué he aprendido hoy

 

Con esta pequeña anécdota quiero mostrarte hasta qué punto la perspectiva puede convertir una misma situación de Problema a Solución.

Ponerme nervioso, lamentarme o cabrearme conmigo mismo no me habría servido de nada. Me habría quedado sin cartera (que viviendo solo en Alemania es un buen marrón) y además habría llegado tarde al trabajo.

 

Aunque durante los primeros minutos maldije mi estupidez y mi mala suerte, luego con la mente un poco más fría reflexioné sobre los pasos a seguir y actué de forma lógica, sin dejar que mis emociones tomasen el control de la situación.

Durante todo el tiempo luché contra ese sentimiento de agobio y culpabilidad que te invade cuando metes la pata tú solito, y traté de de convertir en positivos todos esos pensamientos negativos que acudían a mi cabeza:

 

Pensamiento negativo  🙁 Pensamiento positivo  🙂
Soy imbécil, siempre se me olvidan las cosas por ahí No lo he perdido, sólo lo he olvidado y sé exactamente dónde está
Qué mala suerte, el único que tiene las llaves del vestuario se tenía que marchar a Japón justo hoy Menos mal que el vuelo a Japón no ha salido todavía
El número de teléfono que sale en la web ya no funciona Qué bueno que cogí la tarjeta con el teléfono correcto antes de salir de casa
Voy a tener que recuperar estas dos horas de trabajo el viernes Hoy he trabajado dos horas menos
He perdido toda la tarde y los 8 euros del billete al aeropuerto Ahora ya tengo un tema para escribir el post de esta semana

 

Si no hubiese llegado a tiempo al aeropuerto, igualmente me las habría tenido que arreglar sin cartera durante este mes. Pero por lo menos habría hecho todo lo que estaba en mi mano para solucionarlo y no me sentiría mal conmigo mismo.

La clave está en actuar rápido y pensar en positivo, de esta forma cualquier error que comentas lo interpretarás como un éxito de una manera u otra.

Habrá quien te llame idealista o te diga que vives en los mundos de Yupi. Pero al fin y al cabo, tú eres el único que se tiene que sentir bien contigo mismo.

 

 

Los hechos que suceden no los podemos cambiar, pero sí la forma en que los interpretamos y nuestra reacción sobre ellos.

Sigue a la V.A.C.A. y empieza a enfocar tus errores desde una nueva perspectiva 😉

 

*****

 

¡Gracias por tus comentarios!

 

me-gusta-facebook

 

Si te ha gustado este post, comparte tu opinión en los comentarios y dale a Me Gusta en mi página de Facebook para descubrir más entradas interesantes y divertidas.

 


Suscríbete a PalabraUtil

Cada semana nuevas historias interesantes y divertidas directamente en tu E-mail

Recibe cada nuevo post por E-mail


 

Créditos de las fotos: ReneR – 2014

 

 

Sígueme en

Rener Frank

Tras estudiar Ingeniería Mecánica y 3 años de rutina laboral, un verano de voluntariado scout en los Alpes suizos y una dulce alemana resetearon mis prioridades.
Dejé mi aburrido trabajo de oficina para irme a cuidar un castillo medieval en los bosques de Baviera. Después de varias aventuras por Europa me establecí en Frankfurt, donde vivo actualmente. Pero siempre con nuevos proyectos en mente y pensando en el siguiente paso!
Sígueme en

Latest posts by Rener Frank (see all)

About Rener Frank

Tras estudiar Ingeniería Mecánica y 3 años de rutina laboral, un verano de voluntariado scout en los Alpes suizos y una dulce alemana resetearon mis prioridades. Dejé mi aburrido trabajo de oficina para irme a cuidar un castillo medieval en los bosques de Baviera. Después de varias aventuras por Europa me establecí en Frankfurt, donde vivo actualmente. Pero siempre con nuevos proyectos en mente y pensando en el siguiente paso!
This entry was posted in Ingeniero Emocional. Bookmark the permalink.

4 Responses to "Método V.A.C.A.: Convierte tus errores en un éxito asegurado"

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*


Translate »